Un founder llevaba ocho meses con una
asistente administrativa que, en papel,
cumplía con lo que había pedido. Sin
embargo, su bandeja seguía desbordada, los
clientes se quejaban de falta de seguimiento
y él aún resolvía tareas que ya había
delegado.
El problema no era la persona, sino el rol mal
definido: necesitaba atención al cliente y
gestión de comunicaciones, no solo tareas
administrativas.
En AVW redefinimos el perfil, establecimos
KPIs desde el día uno y le presentamos tres
candidatos alineados a esa necesidad.
En menos de tres semanas tenía a la
persona correcta en el rol correcto, y en 30
días había recuperado más de 12 horas
semanales.
El Costo de Contratar Sin Procesos

